Consorcios y vehículos

La guarda de vehículos en los consorcios

 

Por el Dr. Daniel Saucedo
Adscripto a la Gerencia Comercial de L’Union de Paris S.A.
ESPECIAL PARA COPROA

La multiplicidad de situaciones y relaciones que rodean a la figura del Consorcio de Propietarios presenta aspectos por demás interesantes. Este enfoque podrá ayudarlo a esclarecer algunos puntos.

En primer lugar, cabe destacar que la Ley 13512 (Ley de Propiedad Horizontal) crea la figura del Consorcio de Propietarios, pero no hace calificación del mismo. A través de los años, nuestra jurisprudencia ha calificado esta figura como una persona jurídica distinta de los miembros que la componen. Partiendo de esta base es fácil deducir que el Consorcio, ahora sí como figura independiente, puede ser civilmente responsable por los actos que realice.

Una arista interesante dentro de este universo de relaciones jurídicas es la que se establece entre el Consorcio y los propietarios de los vehículos guardados en ellos, en relación con la responsabilidad que le pudiera caber al primero por los daños causados a los automóviles.

El primer problema que se plantea es el de establecer si se trata de una relación contractual o extracontractual:

Cuando se suscribe un contrato entre el Consorcio y el propietario de un vehículo, por ejemplo cuando se alquila una cochera, las relaciones y obligaciones emergentes de este acuerdo estarán reguladas por las reglas que rigen la locación (artículo 1514 y siguientes del Código Civil).

En cambio, si el Consorcio se configura específicamente como garaje, con las consabidas obligaciones de vigilancia y custodia del vehículo, se aplican las normas que regulan el contrato de depósito oneroso (artículos 572 y siguientes del Código de Comercio).

En ambos casos la responsabilidad del Consorcio girará en la órbita contractual.

Cuando el propietario de un vehículo la alquila a un copropietario la situación es bien distinta.

En tal caso todo daño que sufra el vehículo y que haya sido causado por el Consorcio generará la responsabilidad civil de carácter extracontractual de este último.

No hay que olvidar que el Consorcio responderá por los daños que cause el mismo (responsabilidad directa) o bien por los que causen sus dependientes o aquellas personas por las que sea civilmente responsable (responsabilidad indirecta o refleja). Pero en ningún caso podrá responsabilizarse al consorcio cuando el daño haya sido causado por una persona por la cual éste no deba responder (alguien ajeno a la administración del edificio o un ladrón que perpetra un robo).

Idéntica situación se plantea cuando el propietario del vehículo es a su vez propietario de la cochera que utiliza. Podrá responsabilizarse al Consorcio cuando los daños al vehículo resulten originados por culpa del Consorcio, ya sea directa o indirectamente, pero nunca por los daños causados por personas por las que aquel no sea civilmente responsable.

En este último caso cobrarán importancia las obligaciones del Consorcio y los consorcistas estipuladas en el Reglamento de Copropiedad, en cuanto a las obligaciones que el Consorcio asuma respecto de los vehículos guardados, sobre todo en temas relacionados con la custodia y vigilancia de los mismos. Al respecto, un mismo hecho podría generar una responsabilidad contractual (si entendemos al Reglamento de Copropietarios como un acuerdo de voluntades y por ende una fuente de obligaciones asumidas por una y otra parte en dicho reglamento).

Lejos de ser vana, esta diferenciación significa que de acuerdo a la órbita en que se desarrollen las relaciones consorcio/propietario del vehículo, diferirán los alcances indemnizatorios en cada caso. Además, y como se desarrollará a continuación, será conveniente la contratación de un seguro que ampare un tipo u otro de responsabilidad.

Coberturas posibles

Entre las condiciones para el seguro de Responsabilidad Civil aprobadas por la Superintendencia de Seguros de la Nación, encontramos dos coberturas referidas a la guarda de vehículos:

1. Guarda de vehículos a título no oneroso:

Es una cobertura adicional a las Condiciones para el Seguro de Responsabilidad Civil Comprensible, de carácter estrictamente extracontractual, que ampara exclusivamente el incendio y/o explosión y el robo y/o hurto de los vehículos guardados en las cocheras.

No debemos olvidar que es carga del damnificado probar la culpa del Consorcio (tarea no siempre sencilla), que generalmente descansa sobre la negligencia. El Consorcio siempre podrá esgrimir como argumento de defensa las eximentes del caso fortuito y la fuerza mayor (el robo es considerado una de ellas), que de acuerdo con las circunstancias particulares de cada caso pueden ser perfectamente aceptadas por el juez.

2. Responsabilidad civil por vehículos automotores guardados en garajes de casas de departamentos con o sin cocheras individuales y con entrada y salida común para los vehículos:

Es una cobertura adicional a las condiciones para el Seguro de Responsabilidad Civil por la guarda y/o depósito de vehículos en Garajes y otras Actividades similares.

Se extiende a amparar, a opción del asegurado y con base en el riesgo de incendio y/o explosión, cualquiera de los demás riesgos de incendio y/o hurto, caída de rampas, pisos, plataformas o elevadores hidráulicos, y la muerte o lesiones a terceros por incendio o accidente que ocurran dentro de las cocheras o en la entrada o salida de las mismas.

Como podrá notarse, esta cobertura es más amplia que la anterior; sobre todo por el punto referido a las cocheras. Este adicional, si bien fue pensado expresamente para los Consorcios, tiene su origen en una cobertura diseñada para garajes. Como toda actividad lucrativa, pone en cabeza de quien se enriquece con esa tarea una obligación aún mayor de cuidado y prevención en no dañar, con lo cual asume una mayor responsabilidad.

Consideramos que en el caso de un consorcio, en tanto no se configure como una explotación comercial, como es en la mayoría de los casos, le cabrá siempre una responsabilidad extracontractual, y no podrá ser responsabilizado por los daños que se provoquen a terceros por los vehículos guardados en ellos.