Designación de beneficiarios

Aspectos a tener en cuenta

Por el Dr. Héctor Perucchi
FUENTE: Mundo Seguro, Nº 2, Abril 2004

A quiénes se puede designar?
Nuestra ley, siguiendo un principio casi universal, permite, para los seguros de personas (Vida, Retiro, Accidentes personales) la libre designación del Beneficiario por parte del asegurado. Transcribimos el artículo correspondiente de la ley 17.418, que contiene este principio: Artículo 143: Se puede pactar que el capital o renta a pagarse en caso de muerte, se abone a un tercero sobreviviente, determinado o determinable al momento del evento.
De ello se desprende lo siguiente:
- Cada asegurado puede designar al Beneficiario que mejor le parezca. No tiene ninguna limitación legal ni contractual: como el derecho a la indemnización recién aparecerá cuando el asegurado se muera, este beneficio no integra el haber sucesorio y, por lo tanto, aunque se designe a otra persona que no sea un heredero forzoso y necesario, éste no puede protestar: el Beneficiario designado por el asegurado cobra todo el beneficio;
- Lo único que los herederos forzosos y necesarios pueden requerirle al Beneficiario es que les devuelva las primas que en vida pagó el asegurado por la cobertura (se llama jurídicamente, colación de primas), pues estas sí salieron del patrimonio que el asegurado tenía y, se supone, hubieran sido recibidas por los herederos;
- La designación puede cambiarse cuantas veces se desee. Lo importante es que todo cambio se le comunique al asegurador en forma fehaciente (es decir, bajo recibo o por carta documento) en forma inmediata, por las dudas.

Podemos designar a más de una persona?
Se puede designar a la cantidad de personas que se desee, con las siguientes variantes:
- Se puede establecer un porcentaje para cada persona: por ejemplo, 50% para Juan; 30% para Manuel y 20% para Carlos.
- Si no se establece porcentajes, la designación será considerada por partes iguales.
- Si uno de los Beneficiarios fallece antes que el asegurado, el beneficio no se traspasa a los herederos de ese Beneficiario fallecido, lisa y llanamente porque el beneficio no había ingresado todavía en su patrimonio, ya que el asegurado no se había muerto. Por lo tanto, para tener derecho al beneficio, el Beneficiario debe sobrevivir al asegurado aunque sea un minuto. Si lo sobrevive, ingresa automaticamente el beneficio a su patrimonio y, entonces, cuando él se muera, en definitiva lo cobrarán sus herederos.

Podemos designar a menores de edad?
Reitero, podemos designar a quien queramos. Veamos algunas particularidades:
- Se puede designar hasta a un bebé por nacer.
- Cuando se designan como Beneficiarios a menores de edad, es esencial que establezcamos el nombre de un tutor (se lo denomina así, aún cuando no es realmente un tutor con todo el alcance legal, es decir, de los que menciona el Código Civil), a los efectos de que cobre el beneficio si, al momento del fallecimiento del asegurado, el Beneficiario sigue siendo menor ¿Por qué es esto esencial? Porque de lo contrario, el asegurador no puede pagar: debe consignar judicialmente para que, con participación del Defensor de Menores, sea un juez quien decida quién cobra y administra la plata. Y sabido es que esto puede demorar bastante tiempo. En vez de designarse este tutor, el asegurador le pagará a él, porque ha sido voluntad del asegurado que esa persona cobre y administre. Claro está que el beneficiario, cuando llegue a la mayoría de edad, tendrá derecho a pedirle rendición de cuentas a ese tutor. Lógicamente, si cuando ocurra la muerte del asegurado, el Beneficiario ya es mayor de edad, se acabó la tutoría y cobra directamente él.

Se puede designar como beneficiario al contratante de la póliza?
Es común en los seguros de personas que un empleador desee contratar un seguro sobre la cabeza de sus empleados –que serán los asegurados- pero cubriendo en realidad –total o parcialmente- un interés propio. ¿Puede en ese caso ser designado Beneficiario? La respuesta es positiva, pero sujeta a las siguientes condiciones:

1. La posibilidad se encuentra establecida en el artículo 156 in fine de la ley 17.418, que dice: “El contratante del seguro colectivo puede ser beneficiario del mismo, si integra el grupo y por los accidentes que sufra personalmente, sin perjuicio de lo dispuesto por el artículo 120. También puede ser beneficiario el contratante cuando tiene un interés económico lícito respecto de la vida o salud de los integrantes del grupo, en la medida del perjuicio concreto”.
2. Es decir, la posibilidad de que el Contratante sea Beneficiario resulta ser una excepción, sólo admisible cuando se dan dos circunstancias; que tenga un interés económico lícito y que lo sea en la medida del perjuicio concreto;
3. En el caso de un empleador, el interés económico lícito está perfectamente demostrado, por ejemplo, en la indemnización que le debe a los herederos del causante en virtud de la ley de Contrato de Trabajo. Lo propio ocurre en el acreedor hipotecario o prendario, en razón del crédito que había otorgado al causante;
4. Sin embargo, debemos preguntarnos si, en caso de siniestro, el empleador tendrá derecho a percibir siempre todo el beneficio. No es así: su designación no habilita a que el asegurador le pague íntegramente el beneficio al Contratante si previamente no determina el perjuicio concreto que la muerte del causante le ha producido. Esto es que si tal perjuicio concreto –la deuda del empleador o el crédito del acreedor- es menor a la suma asegurada al momento del deceso, el asegurador no puede indemnizar al Contratante toda dicha suma, sino solamente tal perjuicio concreto.